• Ana Eloísa Zúñiga

No pensé llegar a los 40 y no tener trabajo


La frustración es uno de los sentimientos que tienen los profesionales mayores de 40

Haber escuchado esta frase al menos una vez de parte de algún conocido o nosotros mismos se está volviendo en algo cada vez más recurrente… Y es que el panorama no parece ser el más alentador cuando el estado profesional cambia de la noche a la mañana. Peor aun cuando lo que parecía un sitio seguro ya no lo es más y hay que enfrentarse a un mundo de incertidumbres, dudas y miedos cuando se está frente a un estado como el desempleo.


Ante una situación que suele ser negativa por los sentimientos que causa, es importante comenzar a buscar soluciones que permitan aminorar el pesimismo y la frustración que suelen acompañar a las personas que se quedan sin trabajo. Aunque sea difícil, ese momento puede ser una oportunidad para evaluar en que situación profesional se está, que expectativas a futuro se crean a partir de este suceso y potencializar habilidades o talentos que tal vez se dejaron de lado por estar concentrado en otras tareas que no eran de total agrado.


Claro que hacer alguna de las actividades anteriormente mencionadas no es nada sencillo. Menos cuando se tienen responsabilidades que no dan espera y constantemente recuerdan que se debe hacer algo para cambiar la situación. Precisamente, cuando se analiza porque a pesar de la experiencia los profesionales perennial que rondan los 40 años y tienen a sus espaldas un cumulo de saberes, no consiguen vincularse de nuevo al mundo laboral aparecen algunas causas como la falta de flexibilidad o una actitud que no se percibe como favorable para tener un ambiente de trabajo agradable.


Una solución práctica para los profesionales perennials que se encuentran sin trabajo es comenzar la búsqueda cuanto antes, pero ampliando las posibilidades para otras labores que tal vez no se hubieran tenido en cuenta de haber estado en una situación distinta. Acá es donde entra estar dispuesto a explorar otros campos y aunque se piense que la edad ya no da para ello, en realidad las limitaciones solo las pone la mente y la forma en que se asumen los cambios.


Es el momento también para destacar las habilidades adquiridas en tantos años. Si bien es cierto que los grupos empresariales ahora les dan prioridad a los jóvenes por su vitalidad y actualidad, esto no le quita a los perennials la madurez y la fortaleza que tienen para asumir los momentos de crisis con total entereza.


El punto clave desde esta orilla es demostrar que no se pierde vigencia, que continúa mejorando sus capacidades ya sea a través de cursos, talleres o experiencias profesionales que lo acercan más a aquello que lo destaca del resto. Otra estrategia que puede funcionar e impactar positivamente en la búsqueda de empleo son los talleres de empleo y grupos de apoyo.


Los primeros se refieren a la efectividad que puede tener recordar la mejor manera de desenvolverse habilidades tácticas de manejo y comportamiento en el entorno laboral. Éstas lo harán destacar y demostrar que está a la vanguardia de lo que se busca actualmente. Si no le ofreciera resultado, hay que recordar que no está de más reforzar esas cosas que con el paso de los años puede que hayan perdido validez.


Por su parte, los segundos funcionan con el modelo de networking, conectando a profesionales de diversas áreas desde experiencias que les son comunes a todos. Para el ser humano es más sencillo aprender desde la identificación, reconociendo que pasos puede dar cuando otros ya los han tomado. Además, esto aporta una visión distinta, con una óptica que favorece a descubrir las debilidades que de otra manera no serían evidentes.


Incluso es la oportunidad para convencerse de seguir sus sueños, no todo tiene que ser desde la figura del empleado y podría comenzar con su emprendimiento sabiendo de antemano que hay personas que confían o al menos le ven viabilidad a su idea. En definitiva, se trata de una red multidisciplinar que contribuye a impulsar proyectos laborales.


En conclusión, la clave principal es mantener el ánimo, confiar en todo lo que ha aprendido con los años y saber que las oportunidades si se van a presentar a través de la búsqueda propia, del networking presente en los grupos de apoyo u la red de contactos que seguramente ha construido a lo largo de su vida profesional y que en esta etapa pueden aprovecharse favorablemente.

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